Lila creció en un pequeño pueblo donde siempre era la rara. Después de perder a su madre a una edad temprana, se aisló aún más y le resultaba difícil conectarse con los demás. El acoso escolar comenzó en la escuela secundaria y ha continuado desde entonces. Lila oculta sus lágrimas, temiendo que mostrar debilidad solo empeore las cosas.